Manuel Cabre
EL PINTOR DEL AVILA
El 25 de enero de 1890 nace en Barcelona de España el pintor Manuel Cabré, quien desde muy niño fue traído a Venezuela. Precozmente, a la edad de 8 años aparece inscrito en la Academia de Bellas Artes, donde su padre, el escultor Angel Cabré y Magriña regentaba la cátedra de escultura.
Cabré se convierte en un enamorado del paisaje venezolano, pero especialmente del caraqueño Cerro Avila, el que pinta desde todos sus ángulos y con todos los cambiantes matices del antiguo Guaraira-repano de nuestros indígenas.
Después de realizar exitosas exposiciones en Caracas, Cabré se traslada a París, donde se queda hasta 1930. En esta época cultiva el cubismo y el impresionismo.
En 1931 está de regreso en Venezuela y se dedica con ardor a captar la naturaleza del país. Manuel Cabré gana en 1951 el Premio Nacional de Pintura y en 1955 el Premio Herrera Toro, en el XVI Salón Oficial, además de otros galardones merecidos.
Cabré era un paisajista por excelencia, con técnica, color y forma. Al morir en Caracas, el 26 de febrero de 1984, deja una obra imperecedera.
Cabré llegó a Caracas en 1896, cuando su padre es invitado por el Presidente de la República de Venezuela, General Joaquín Crespo, para participar en un programa de ornato monumental en Caracas. En 1904, se inscribió en la Academia de Bellas Artes. Un año más tarde, intervino en una huelga de estudiantes que protestaban por el sistema pedagógico imperante y decidió abandonar la academia.
En 1912, Manuel Cabré formó parte del Círculo de Bellas Artes, el reconocido gremio que unió en la época a los artistas y escritores venezolanos. Dos años después, realizó su primera exposición individual, que le reportó dinero suficiente para marcharse a París e inscribirse en la Academia La Grande Chaumière. En la capital francesa permaneció hasta 1930.
A su regreso a Caracas, Cabré exhibió 26 obras de su etapa francesa en el Club Central. A fines de ese mismo año, viajó de nuevo a París pero en 1931, se instaló definitivamente en Caracas tras la muerte de Germaine, su compañera.
Durante el gobierno de Isaías Medina Angarita (1941-45), asumió la dirección de la Academia de Bellas Artes y emprendió una intensa reforma de la institución.
En 1951, ganó el Premio Nacional de Pintura. A partir de entonces su labor artística fue reconocida en varias retrospectivas: Sala Mendoza (1965), Museo de Bellas Artes (1971), Galería de Arte Nacional (1980), Museo de Arte Contemporáneo (1990).
En 1906, realizó a la acuarela un Retrato de Antonio Edmundo Monsanto (una de sus más antiguas obras). Con Paisajes de Sabana del Blanco (Col. Concejo Municipal del Distrito Federal), pintado en 1908, obtuvo el primer premio en la exposición de fin de curso en la Academia de Bellas Artes. Manuel Cabré pintó al Ávila desde casi todos los puntos de vista de la ciudad de Caracas.
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